La difteria es una enfermedad bacteriana aguda que puede infectar dos áreas del cuerpo: la garganta (difteria respiratoria) y la piel (difteria de la piel o cutánea). Fue una enfermedad infantil muy común en la década de 1930, y actualmente gracias a la vacuna contra la enfermedad, la difteria aparece en raras ocasiones en Estados Unidos y en otros países en desarrollo.
La bacteria difteria puede entrar al cuerpo a través de la nariz y la boca. Sin embargo, también puede entrar a través de un corte en la piel. Se transmite de persona a persona por medio de las secreciones respiratorias o partículas en el aire. Después de la exposición a la bacteria, los síntomas se desarrollan usualmente en 2 a 4 días.
A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la difteria. Sin embargo, cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:
Los síntomas de la difteria pueden parecerse a las de otras condiciones médicas. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.
El tratamiento específico de la difteria será determinado por su médico basándose en lo siguiente:
La penicilina usualmente es eficaz en el tratamiento de la difteria respiratoria antes de que la bacteria libere toxinas en la sangre. Si se sospecha que el individuo padece difteria, se puede administrar antitoxina en combinación con la penicilina. Algunas veces es necesaria una traqueotomía (un tubo respiratorio colocado quirúrgicamente en la tráquea), si el paciente tiene dificultades respiratorias severas.
En Estados Unidos se administra la vacuna triple, que incluye la vacuna contra la difteria, a los niños en su primer año de vida. Debido a que la difteria todavía prevalece en países subdesarrollados, la vacuna es necesaria en caso de exposición a un portador que se encuentre de visita proveniente de un país extranjero.
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