Según el Instituto Nacional de la Salud Mental (National Institute of Mental Health, su sigla en inglés es NIMH), que forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud (National Institutes of Health, su sigla en inglés es NIH), la tasa más alta de suicidio se observa en los hombres mayores de 85 años.
Los hombres tienen una probabilidad cuatro veces mayor de suicidarse que las mujeres. Sin embargo, la frecuencia de intentos de suicidio de las mujeres es 2 a 3 veces mayor que la de los hombres.
Según los Centros para la Prevención y el Control de las Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, su sigla en inglés es CDC), el suicidio es la decimo primer causa principal de muerte para toda la población estadounidense, y la tercer causa principal de muerte de los jóvenes entre los 15 y 24 años de edad.
Más del 90 por ciento de los suicidas tienen algún trastorno mental diagnosticable: los más comunes son un trastorno depresivo o el abuso de drogas.
Muchas de las señales de aviso de posibles sentimientos suicidas son también síntomas de depresión. La observación de los siguientes comportamientos ayuda a identificar a las personas que pueden encontrarse bajo riesgo de intento de suicidio:
Las amenazas de suicidio significan desesperación y un pedido de auxilio. Siempre se deben tener en cuenta muy seriamente los sentimientos, pensamientos, comportamientos o planes de suicidio. Toda persona que expresa ideas de suicidio debe ser sometida a una evaluación inmediatamente.
Las señales de aviso de sentimientos, pensamientos o comportamientos suicidas pueden parecerse a las de otras condiciones médicas o problemas psiquiátricos. Siempre consulte con su médico para el diagnóstico.
Según la Alianza De Depresión y Ayuda Bipolar (Depression and Bipolar Support Alliance, su sigla en inglés es DBSA), si alguien amenaza con suicidarse, deben seguirse inmediatamente los siguientes pasos:
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