El monóxido de carbono (CO) es un gas inodoro e incoloro que se crea cuando un combustible se está quemando (como la leña, la gasolina, el carbón, el gas natural o el queroseno). Respiración en humos del monóxido de carbono no sólo impide que el cuerpo utilice correctamente el oxígeno, sino que también daña el sistema nervioso central. Las personas que tienen problemas de salud tales como enfermedades cardiacas o pulmonares son especialmente vulnerables, al igual que los bebés, los niños, las mujeres embarazadas y las personas de edad avanzada.
La mayoría de las exposiciones a monóxido de carbono suceden en los meses de invierno y las fuentes más comunes de intoxicación por monóxido de carbono en el hogar son los calentadores complementarios sin ventilación. Un calefactor complementario sin salida al exterior es un tipo de estufa que usa el aire interior para el proceso de calefacción y libera en la habitación los gases producidos en el proceso de calefacción. De esta manera, un calefactor que esté mal instalado o que no funcione correctamente puede introducir monóxido de carbono y otros gases tóxicos en la habitación y consumir gran parte del oxígeno.
La mayoría de los calefactores complementarios de este tipo usan querosén o gas natural como combustible. Si bien los modelos más nuevos tienen sensores de oxígenos que apagan el calefactor cuando el nivel de oxígeno de la habitación desciende por debajo de un determinado nivel, los modelos más viejos no poseen estas características de seguridad. Debido a estos problemas de seguridad, muchos estados han prohibido el uso de calefactores sin salida al exterior.
Otras fuentes comunes de monóxido de carbono incluyen las siguientes:
A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de la intoxicación por monóxido de carbono. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:
Los síntomas de la intoxicación por monóxido de carbono pueden parecerse a otras condiciones o problemas médicos, incluida la gripa o la intoxicación por alimentos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.
Si su hijo o algún otro miembro de la familia tiene algún síntoma de intoxicación por monóxido de carbono, mantenga la calma pero actúe con rapidez.
El tratamiento posterior para la intoxicación por monóxido de carbono será determinado por su médico. El tratamiento médico de emergencia puede incluir terapia con oxígeno, exámenes de sangre, rayos X del pecho y una evaluación cardiaca y neurológica.
Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention), cada año más de 100 personas mueren sin querer en los Estados Unidos a causa de la intoxicación por el monóxido de carbono que emana de aparatos que funcionan con combustible, como calefactores, calderas u hornos, estufas y calefones. También de producen muertes relacionadas con el monóxido de carbono debido a la quema de carbón en el interior de una casa, garaje, vehículo o carpa. La intoxicación por monóxido de carbono es la causa de varios miles de visitas a las salas de emergencias de los hospitales cada año.
Para proteger a su familia contra la intoxicación por monóxido de carbono tenga en cuenta lo siguiente:
Acuda inmediatamente a un médico si sospecha que usted o un miembro de su familia sufren una intoxicación por monóxido de carbono.
Haz click aquí para ir a la página de
Recursos en la Red de Las Emergencias No-Traumáticas