Existen miles de variedades de setas en Norteamérica, pero sólo unas 100 son venenosas y pueden ser peligrosas para los seres humanos. Sin embargo, a menos que sea un experto en identificar setas, es difícil distinguir a una seta venenosa de una que no lo es. Los niños son las principales víctimas de la intoxicación por setas.
Entre los signos que indican que una seta podría ser venenosa se incluyen los siguientes:
A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la intoxicación por setas. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas precoces incluyen malestar, calambres de estómago, vómitos y diarrea acuosa o sanguinolenta. Si su hijo presenta alguno de estos síntomas, llame a su médico inmediatamente.
Recoja la seta que estaba comiendo su hijo. Arranque con cuidado unas cuantas setas, con la parte que está bajo la tierra completa, para ayudar a identificarlas. Si donde estaba su hijo hay más de una clase de setas, recoja setas de todas las clases.
Llame al médico de su hijo, al centro de control para las intoxicaciones de su localidad o a la sala de emergencias del hospital. Le harán preguntas sobre su hijo y le darán las instrucciones adecuadas. También debe llevarse las setas que ha recogido a la sala de emergencias.
El médico comprobará los signos vitales del niño y consultará con un experto en las setas locales para determinar si la seta es o no venenosa y si es necesario otro tratamiento.
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