Practicar deportes es bueno para los niños y para los adultos, tanto física como sicológicamente. Los deportes pueden mejorar la coordinación, el estado físico, y la autoestima. Además, los deportes pueden enseñarnos a trabajar en equipo y a tener autodisciplina.
Sin embargo, como el cuerpo de los niños aún está creciendo y su coordinación está todavía desarrollándose, los niños son más susceptibles a las lesiones deportivas. Cada año, casi tres millones y medio de niños menores de 14 años sufren lesiones mientras practican algún deporte. La mitad de dichas lesiones se podrían evitar utilizando correctamente el equipo de seguridad, realizando algunos cambios en el entorno de juego y estableciendo reglas deportivas que ayudasen a prevenir las lesiones.
La mayoría de las lesiones deportivas suelen producirse debido a los siguientes factores:
A continuación se enumeran las precauciones de seguridad recomendadas para evitar las lesiones deportivas.
El equipo de seguridad debería ser específico para cada deporte e incluir elementos tales como gafas protectoras, protectores bucales, muñequeras, coderas, rodilleras y cascos. El equipo de seguridad debe ajustarse correctamente. Además, el material deportivo (como bates, canastas y porterías) debería estar en buenas condiciones y ser reparados o sustituidos cuando sufran daños. En la zona de juego no debería haber desperdicios ni agua.
Para estar seguro de que usted o su hijo están en las condiciones físicas adecuadas para practicar un determinado deporte, un médico debería realizarles un "chequeo deportivo". Estos chequeos pueden revelar los puntos fuertes y los puntos débiles en cuanto al estado físico y servir para determinar qué deportes son los más adecuados.
Iniciar a un niño en los deportes cuando es demasiado pequeño no le beneficiará físicamente. La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, su sigla en inglés es AAP) recomienda que los niños empiecen a participar en deportes de equipo a la edad de 6 años, que es cuando pueden entender mejor el concepto de trabajo en equipo. Sin embargo, no hay dos niños iguales, y algunos pueden no estar preparados física o psicológicamente para participar en un deporte de equipo a los 6 años. Los padres deberían basar su decisión sobre cuándo permitir que su hijo practique en un determinado deporte en lo siguiente:
Nota: la Academia Americana de Pediatría recomienda que los adolescentes con retrasos en el desarrollo eviten los deportes de contacto hasta que sus cuerpos hayan alcanzado el nivel de desarrollo de otros chicos de su edad.
La pérdida de sudor durante los deportes se debe reponer con una cantidad igual de líquidos, generalmente de un litro a un litro y medio por hora de actividad deportiva intensa. Usted o su hijo deberían beber líquidos antes, durante y después de cada práctica o partido. Para evitar los calambres de estómago por tomar grandes cantidades de líquidos de una sola vez, beba aproximadamente un vaso de agua (o de una bebida deportiva) de cada 15 a 20 minutos. Se deben evitar las bebidas que contengan gas o cafeína.
A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la deshidratación. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:
Si usted o su hijo muestran algún signo de deshidratación, asegúrese de beber líquidos inmediatamente, así como un aperitivo. Los síntomas de la deshidratación pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.
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