Aunque la mayoría de los ahogamientos se producen en las piscinas privadas de los hogares, los niños pueden ahogarse en tan sólo una pulgada (2,54 cm) de agua (por ejemplo en baldes, bañeras, piscinas portátiles para niños, baldes para pañales, inodoros, jacuzzis y bañeras comunitarias). Además, las grandes masas de agua de los océanos, ríos y lagos representan una amenaza de ahogamiento para los niños mayores.
Considere los siguientes datos relativos al ahogamiento procedentes de la campaña nacional de seguridad infantil "SAFE KIDS":
Se recomienda a los padres que adopten las siguientes medidas preventivas para proteger a sus hijos contra el ahogamiento:
En las embarcaciones, se deben usar flotadores (personal flotation devices, PFD) aprobados por la Guardia Costera Estadounidense (US Coast Guard). Los dispositivos inflables, como los flotadores que se colocan en los brazos, las balsas, los juguetes y otros elementos similares, no se consideran seguros y no debería confiar en ellos para la prevención de ahogamientos.
Más de la mitad de los ahogamientos de los niños menores de un año ocurren en las bañeras. Los flotadores de bebé para bañeras no evitan que el niño se ahogue si no está vigilado. Los peligros relacionados con el agua dentro y en el exterior del hogar pueden incluir:
Los niños pequeños pueden ahogarse cuando se inclinan hacia delante para mirar dentro de un balde o levantar la tapa del inodoro. Dado que la cabeza es la parte más pesada de un niño pequeño, es fácil que se caiga dentro de un contenedor. Los contenedores llenos de líquido a menudo pesan más que un niño pequeño, y no se vuelcan cuando el niño cae en ellos.
Más de la mitad de los ahogamientos infantiles se producen en piscinas, bien sea en el hogar del niño o en la casa de un amigo, un vecino o un familiar. Las piscinas son especialmente peligrosas si:
Cuando están a bordo de un bote, un barco o una canoa, los niños de cualquier edad deberían llevar un PFD aprobado por los Guardacostas de Estados Unidos, como los chalecos salvavidas. De hecho, en muchos de los estados es obligatorio el uso de un PFD siempre que se esté a bordo de una embarcación. Según datos de la Campaña Nacional Niños Seguros, se calcula que el 85 por ciento de los ahogamientos relacionados con las embarcaciones se podrían evitar si se llevase un PDF.
Los niños pueden ahogarse durante el invierno si se caen a través de una capa delgada de hielo. Además, las piscinas con cubiertas invernales que no las tapan completamente representan una amenaza, ya que el niño puede resbalarse a la piscina por entre la cubierta.
Si los niños están cerca de masas de agua frecuentemente, sería aconsejable que los padres aprendiesen resucitación cardiopulmonar (CPR) que, en caso de emergencia, puede salvar vidas, reducir la gravedad de una lesión y aumentar las posibilidades de supervivencia. Puede acudir a clases de CPR en los centros de la Cruz Roja Estadounidense (American Red Cross) o de la Asociación Estadounidense del Corazón (American Heart Association), así como en el hospital o en el departamento de bomberos de su ciudad.
Los accidentes que se producen al zambullirse pueden tener como resultado lesiones permanentes de la médula espinal, daño cerebral o incluso la muerte. Los accidentes al zambullirse se producen cuando una persona:
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