El ion fluoruro proviene del elemento flúor. El fluoruro, aplicado de forma tópica en los dientes brotados, o ingerido (denominado fluoruro sistémico) durante el desarrollo de los dientes, ayuda a prevenir la destrucción de los mismos, fortalecer el esmalte dental y reducir los efectos perjudiciales de la placa bacteriana. El fluoruro también hace que la estructura interna del diente sea más resistente a la destrucción y fomenta la remineralización, que ayuda a reparar la destrucción inicial antes de que el daño pueda notarse.
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Fluoruro tópico |
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Fluoruro sistémico |
Una vez ingerido, el tracto gastrointestinal absorbe el fluoruro sistémico, distribuyéndolo y depositándolo en todo el cuerpo a través del flujo de la sangre. |

En general, el consumo de fluoruro es seguro. Los riesgos asociados con la fluoridización están a menudo limitados a su mal uso y a su concentración excesiva. Para evitar el uso inadecuado y la concentración excesiva, siga los procedimientos siguientes:
Los niños son particularmente vulnerables a la fluorosis dental ya que sus dientes en desarrollo son más sensibles a los niveles altos de fluoruro. Consulte a un dentista pediátrico o a otro profesional de la salud dental si nota cambios en la condición de los dientes de su hijo.
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