Las lesiones de la cabeza son una de las causas más frecuentes de invalidez y muerte en los niños. La lesión puede consistir en un simple golpe, un moretón (contusión) o un corte en la cabeza, o puede ser de tipo moderado o grave debido a una concusión, un corte profundo o una herida abierta, una fractura del hueso o huesos del cráneo o una hemorragia interna y daños en el cerebro. Según los cálculos de los Centros para la Prevención y el Control de las Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) las lesiones cerebrales por traumatismos son la causa de 2.685 muertes, 37.000 hospitalizaciones y 435.000 visitas a la sala de emergencias en los niños de hasta 14 años.
Una lesión de la cabeza es un término general que describe una amplia gama de lesiones que se producen en el cuero cabelludo, en el cráneo, en el cerebro, y en el tejido subyacente y los vasos sanguíneos de la cabeza del niño. Las lesiones de la cabeza también se suelen denominar lesiones cerebrales, o lesiones cerebrales traumáticas (su sigla en inglés es TBI), dependiendo de la extensión del traumatismo de la cabeza.
Una concusión es una lesión de la cabeza que puede causar una pérdida instantánea del conocimiento o del estado de alerta, desde unos cuantos minutos hasta varias horas después del traumatismo.
Una contusión es una magulladura en el cerebro. Una contusión provoca una hemorragia e inflamación dentro del cerebro alrededor de la zona donde se golpeó la cabeza.
Una fractura de cráneo es la ruptura del hueso del cráneo. Existen cuatro tipos principales de fracturas de cráneo, que son los siguientes:
Hay muchas causas de lesión de la cabeza en los niños. Las lesiones más comunes son las caídas, los accidentes automovilísticos (cuando el niño es pasajero en el carro o es atropellado como peatón) o como consecuencia de abuso infantil.
El riesgo de lesión de la cabeza es alto en la población adolescente y es dos veces más frecuente en los varones que en las hembras. Los estudios demuestran que las lesiones de la cabeza son más comunes en los meses de primavera y de verano cuando los niños suelen participar muy activamente en actividades al aire libre como montar en bicicleta, patines o monopatín. La hora más común asociada con las lesiones de la cabeza es por la tarde y hasta las primeras horas de la noche, y los fines de semana.
Cuando se produce un golpe directo en la cabeza, cuando se sacude violentamente a un niño (como se ve en muchos casos de abuso infantil), o en las lesiones del tipo latigazo cervical (como se ve en los accidentes automovilísticos), los moretones del cerebro y el daño de los tejidos internos y de los vasos sanguíneos se debe a lo que se llama un mecanismo de golpe y contragolpe. Un moretón relacionado de forma directa con el traumatismo, en el lugar del impacto, recibe el nombre de lesión por golpe. Cuando el cerebro se desplaza hacia atrás puede golpearse contra el cráneo en el lado contrario y causar un moretón llamado lesión de contragolpe. La sacudida del cerebro contra los lados del cráneo puede causar una ruptura o desgarro del revestimiento interno, los tejidos y los vasos sanguíneos que puede causar una hemorragia interna, moretones o inflamación del cerebro.
Los siguientes son los síntomas más comunes de una lesión de la cabeza. Sin embargo, cada niño puede experimentar los síntomas de una forma diferente. El niño puede tener grados variables de síntomas asociados con la gravedad de la lesión de la cabeza. Los síntomas de una lesión de la cabeza pueden incluir:
Los síntomas de una lesión de la cabeza pueden parecerse a otras condiciones o problemas médicos. Consulte siempre con el médico del niño para el diagnóstico.
Es posible que el alcance total del problema no se comprenda inmediatamente después de la lesión, pero puede ponerse de manifiesto con una evaluación médica completa y exámenes de diagnóstico. El diagnóstico de las lesiones de la cabeza se realiza con un examen médico y exámenes de diagnóstico. Durante el examen, el médico obtiene una historia médica completa del niño y de la familia y pregunta cómo se produjo la lesión. Un traumatismo en la cabeza puede causar problemas neurológicos y es posible que necesite un seguimiento médico adicional.
Los exámenes de diagnóstico pueden incluir:
El tratamiento específico de las lesiones de la cabeza será determinado por el médico de su hijo basándose en lo siguiente:
Dependiendo de la gravedad de la lesión, los tratamientos pueden incluir:
El tratamiento es individualizado y depende de qué tan avanzada esté la condición, así como de la presencia de otras lesiones. Si el paciente tiene una lesión de la cabeza puede necesitar monitorización de la presión intracraneal (la presión en el interior del cráneo). Las lesiones de la cabeza pueden hacer que el cerebro se hinche. Como el cerebro está cubierto por el cráneo, tiene un espacio muy pequeño para hincharse. Esto causa un aumento de la presión en el interior del cráneo, que puede producir daño cerebral.
Existen dos métodos para monitorizar la presión intracraneal. Uno de ellos consiste en introducir un pequeño tubo hueco (catéter) en el espacio lleno de líquido que existe en el cerebro (ventrículo). Otras veces se coloca un pequeño aparato hueco (válvula) a través del cráneo en el espacio que existe entre el cráneo y el cerebro. En ambos casos el aparato lo inserta un médico, ya sea en la unidad de cuidados intensivos (su sigla en inglés es ICU) o en el quirófano. Después el aparato de ICP se conecta a un monitor que proporciona una lectura constante de la presión en el interior del cráneo. Si la presión aumenta, se puede tratar inmediatamente. Se le pueden administrar medicamentos a su hijo mientras tiene puesto el aparato de ICP para evitarle molestias. Una vez que disminuye la inflamación y existen pocas posibilidades de que haya más inflamación, se retira el aparato.
La clave está en proporcionar un ambiente seguro de juegos para el niño para prevenir que ocurran lesiones en la cabeza. El uso de cinturones de seguridad cuando va en el carro y cascos (colocados correctamente) para actividades como montar en bicicleta, patines y monopatines pueden proteger la cabeza de lesiones graves.
Los niños que sufren una lesión cerebral grave pueden perder funciones musculares, del habla, visión, audición o del sentido del gusto dependiendo de la zona del cerebro dañada. Pueden también producirse cambios a corto o a largo plazo en la personalidad o en la conducta. Estos niños requieren un tratamiento médico y de rehabilitación (fisioterapia, terapia ocupacional o del habla).
El grado de recuperación del niño depende del tipo de lesión cerebral y de otros problemas médicos que puedan estar presentes. Es importante enfocarse en aumentar al máximo las capacidades del niño en el hogar y en la comunidad. El refuerzo positivo lo animará a fortalecer su autoestima y fomentará su independencia.
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