El ADHD, también llamado trastorno de déficit de atención, es un trastorno del comportamiento, normalmente diagnosticado en la infancia, que se caracteriza por la falta de atención, impulsividad y, en algunos casos, hiperactividad. Estos síntomas normalmente se producen de forma conjunta; sin embargo, uno puede ocurrir sin los otros.
Los síntomas de hiperactividad, cuando están presentes, son casi siempre aparentes a la edad de 7 años y pueden ser aparentes en preescolares muy jóvenes. Puede que la falta de atención o el déficit de atención no sea evidente hasta que el niño se enfrente a las expectativas de la escuela primaria.
Los tres tipos principales de ADHD son los siguientes:
El ADHD es una de las áreas de la salud mental en adolescentes y niños que más se está investigando. Sin embargo, la causa precisa del trastorno es todavía desconocida. La evidencia disponible sugiere que el ADHD es genético. Es un trastorno biológico del cerebro. En los adolescentes que padecen ADHD, se encuentran niveles bajos de dopamina (una sustancia química del cerebro), que es un neurotransmisor (un tipo de sustancia química del cerebro). Los estudios por imágenes del cerebro que utilizan tomografías PET (tomografía por emisión de positrones; una forma de creación de imágenes del cerebro que hace posible observar el cerebro humano en funcionamiento) muestran que el metabolismo cerebral en los adolescentes que tienen ADHD es más bajo en las zonas del cerebro que controlan la atención, el juicio social y el movimiento.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), alrededor de un 7,7 por ciento de los niños entre tres y 17 años de edad han dicho que tienen TDAH en algún momento de sus vidas. Los niños tienen una probabilidad de entre dos y tres veces mayor de tener ADHD que las niñas.
Muchos padres de adolescentes con ADHD experimentaron síntomas de ADHD cuando eran más jóvenes. El ADHD se encuentra comúnmente en hermanos y hermanas de la misma familia. La mayoría de las familias busca ayuda cuando los síntomas de su hijo adolescente comienzan a interferir en el aprendizaje y en la adaptación a las expectativas de la escuela y las actividades adecuadas para su edad.
Los síntomas del ADHD varían según la edad. Generalmente, la conducta hiperactiva en los niños es menos evidente ya que, a esta edad, es menos probable que se les pida que se sienten y permanezcan quietos, que presten atención durante un largo tiempo, etc. Sin embargo, a medida que los niños maduran, los síntomas se vuelven más evidentes. En los niños pequeños en edad escolar, los síntomas se presentan de manera diferente e incluyen una actividad motora más notoria (treparse, correr, inquietud, imposibilidad de sentarse y permanecer quieto, dificultad para permanecer sentado, dar golpecitos con el pie o la mano, etc.). Frecuentemente, estos síntomas afectan el trabajo en el aula. Durante la última etapa de la niñez y los primeros años de la adolescencia, estos tipos de síntomas son menos comunes y se comienza a evidenciar una mayor intranquilidad. Con frecuencia, durante la adolescencia, se incrementan las conductas impulsivas, las transgresiones a las reglas y los problemas para relacionarse.
A continuación se enumeran los síntomas generales más comunes del ADHD. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de una forma diferente. Las tres categorías de síntomas del ADHD, independientemente de la edad, son las siguientes:
Los síntomas del ADHD pueden parecerse a los de otros cuadros clínicos o problemas de conducta. Además, muchos de estos síntomas pueden presentarse en niños y adolescentes que no tienen ADHD. El elemento clave en el diagnóstico es que los síntomas deben perjudicar significativamente la capacidad de adaptación tanto en el hogar como en la escuela. Siempre consulte al médico de su hijo adolescente para el diagnóstico.
El ADHD es el trastorno de la conducta infantil más frecuentemente diagnosticado. Un pediatra, un psiquiatra de niños o un profesional de la salud mental calificado normalmente identifica el ADHD en los adolescentes. Una historia detallada de la conducta del adolescente por parte de los padres y los maestros, las observaciones de la conducta del adolescente y un examen psicoeducativo contribuyen a realizar el diagnóstico del ADHD. Además, dado que el ADHD es un grupo de síntomas, a menudo el diagnóstico se obtiene a partir del estudio de los resultados de diversos tipos de evaluaciones, incluyendo las evaluaciones física, neurológica y psicológica. Pueden utilizarse determinados exámenes para descartar otros trastornos y algunos pueden usarse para evaluar la inteligencia y determinadas habilidades. Consulte al médico de su hijo adolescente para obtener más información.
El tratamiento específico para el trastorno por déficit de atención con hiperactividad será determinado por el médico de su hijo adolescente basándose en lo siguiente:
Los componentes principales para el tratamiento de los adolescentes que padecen ADHD incluyen el apoyo de los padres y educación para templar la conducta, escuelas apropiadas y medicamentos. El tratamiento con un psicoestimulante es altamente eficaz en la mayoria de los niños y adolescentes con ADHD.
El tratamiento puede incluir:
En la actualidad no se conocen medidas preventivas para reducir la incidencia del ADHD en los adolescentes. Sin embargo, la detección e intervención tempranas pueden reducir la gravedad de los síntomas, disminuir la interferencia de los síntomas de la conducta en el rendimiento escolar, estimular el proceso de desarrollo y crecimiento normal del adolescente y mejorar la calidad de vida de los niños o adolescentes con ADHD.
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