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Esquizofrenia

¿Qué es la esquizofrenia?

La esquizofrenia es uno de los trastornos de la salud mental más complejos que existen. Es una perturbación severa, crónica y discapacitante del cerebro que origina pensamientos distorsionados, sentimientos extraños, una conducta poco común y un uso insólito del lenguaje y las palabras.

¿Cuáles son las causa de la esquizofrenia?

Aún se desconoce la causa exacta de la esquizofrenia. Se cree que un desequilibrio químico del cerebro es un factor hereditario necesario para el desarrollo de este trastorno. Sin embargo, es probable que muchos factores (genéticos, conductuales y ambientales) contribuyan al desarrollo de la esquizofrenia.

Se considera que la esquizofrenia es una enfermedad de herencia multifactorial, lo que significa que existen "muchos factores" involucrados que, generalmente, son tanto genéticos como ambientales. La combinación de los genes de ambos padres sumada a factores ambientales desconocidos, da por resultado el rasgo o el trastorno. En lo referido a los rasgos multifactoriales, a menudo uno de los sexos (el masculino o el femenino) se ve afectado con mayor frecuencia que el otro. Parece haber un umbral de expresión diferente, lo que significa que uno de los sexos tiene mayor probabilidad de evidenciar el problema que el otro. El desarrollo de la esquizofrenia en la niñez se presenta con una frecuencia levemente superior en los hombres; sin embargo, en la adolescencia, la esquizofrenia afecta a ambos sexos por igual.

¿A quiénes afecta la esquizofrenia?

La esquizofrenia no es común en niños menores de 12 años de edad y es difícil de identificar en sus primeras etapas. La aparición repentina de los síntomas sicóticos de la esquizofrenia suele producirse en la mitad o en la última etapa de la adolescencia. Los datos estadísticos indican que el trastorno afecta aproximadamente 2,7 millones de americanos. Un niño que nace en una familia donde existe una o más personas esquizofrénicas tiene una probabilidad mayor de desarrollar el trastorno que un niño que nace en una familia sin antecedentes de esquizofrenia.

Un hermano de una persona diagnosticada esquizofrénica tiene una probabilidad de entre un 7 y un 8 por ciento de recibir un diagnóstico similar. Si, en cambio, uno de los padres padece el trastorno, las probabilidades de que el hijo sea esquizofrénico son del 10 por ciento. Es importante saber también que los riesgos aumentan en el caso de familias con varios miembros afectados por el trastorno.

¿Cuáles son los síntomas de la esquizofrenia?

Los cambios de conducta en los adolescentes con esquizofrenia pueden producirse lentamente o bien aparecer de forma repentina. Es posible que el adolescente se vuelva cada vez más tímido y retraído y que también comience a hablar acerca de ideas o temores extraños y a aferrarse más a los padres. Una de las características más perturbadoras y desconcertantes de este trastorno es la aparición súbita de los síntomas psicóticos. El término psicótico se refiere a ideas, percepciones o sentimientos muy distorsionados con respecto a la realidad. A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la esquizofrenia. Sin embargo, cada adolescente puede experimentarlos de una forma diferente.

Las signos precoces que sugieren esquizofrenia en los adolescentes pueden incluir los siguientes:

  • percepción distorsionada de la realidad (dificultad para distinguir los sueños de la realidad)
  • pensamiento confuso (por ejemplo, confunde lo que ve por televisión con lo que ocurre en la realidad)
  • pensamientos e ideas extrañas y detalladas
  • desconfianza o paranoia (temor de que alguien o algo lo dañe)
  • alucinaciones (ve, oye o siente cosas que no son reales, como por ejemplo, escuchar voces que le piden que haga algo)
  • delirio (ideas que parecen reales, pero que no tienen sustento real)
  • cambios extremos de estado de ánimo
  • ansiedad o temor extremos
  • poca afectividad (falta de expresión emocional al hablar)
  • dificultad para realizar las tareas escolares
  • retraimiento social (seria dificultad para establecer y mantener relaciones con amigos)
  • comportamiento desorganizado o catatónico (de repente, se agita y se confunde o se sienta y mira fijamente, como si estuviera inmovilizado)
  • conductas extrañas (por ejemplo, un niño mayor puede tener una regresión marcada y comenzar a actuar como un niño más pequeño)

Los síntomas de la esquizofrenia suelen clasificarse como positivos (por ejemplo, los delirios, las alucinaciones y la conducta extraña), negativos (por ejemplo, poca afectividad, el retraimiento y la indiferencia emocional), habla desorganizada (por ejemplo, habla incomprensible) y comportamiento desorganizado o catatónico (incluidos los cambios bruscos de estado de ánimo, agresividad repentina o confusión, seguidos de una inmovilidad súbita y la mirada fija al vacío). Los síntomas de la esquizofrenia en los adolescentes son similares a los de los adultos; sin embargo, los adolescentes presentan con mayor frecuencia (en el 80 por ciento de los casos diagnosticados) alucinaciones auditivas y, generalmente, no experimentan delirios ni trastornos de pensamientos formales hasta que alcanzan la mitad de la adolescencia o más tarde. Los síntomas de la esquizofrenia pueden parecerse a los de otros problemas o trastornos psiquiátricos. Siempre consulte al médico de su hijo adolescente para obtener un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la esquizofrenia?

Un psiquiatra infantil o de adolescentes generalmente diagnostica la esquizofrenia en niños y adolescentes. Otros profesionales de la salud mental también suelen participar en la evaluación completa para determinar las necesidades de tratamientos individuales.

Tratamiento para la esquizofrenia:

El tratamiento específico para la esquizofrenia será determinado por el médico de su hijo adolescente basándose en lo siguiente:

  • la edad de su hijo, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
  • la gravedad del trastorno
  • el tipo de esquizofrenia
  • la tolerancia de su hijo a determinados medicamentos o terapias
  • las expectativas para la evolución del trastorno
  • su opinión o preferencia

La esquizofrenia es una enfermedad psiquiátrica muy grave y su tratamiento es complejo. A menudo, suele ser necesaria la combinación de distintas terapias para satisfacer las necesidades individuales de un niño o un adolescente que padece esquizofrenia. El objetivo del tratamiento es reducir los síntomas asociados con el trastorno y entre los distintos tipos que pueden resultar útiles para un niño o un adolescente con esquizofrenia se incluyen los siguientes:

  • medicamentos (también llamado terapia psicofarmacológica; para reducir los síntomas de la esquizofrenia), entre ellos:
    • medicamentos antipsicóticos (antes conocidos con el nombre de "neurolépticos") - medicamentos que actúan contra los síntomas de la enfermedad psicótica, pero que no la curan. Esta clase especial de medicamentos puede reducir los síntomas o su gravedad y se utiliza, principalmente, para tratar los pensamientos molestos y perturbadores constantes de la persona que padece esquizofrenia. Ayudan a reducir al mínimo la gravedad de los delirios y alucinaciones que experimenta el adolescente.
    • agentes estabilizadores del estado de ánimo, como por ejemplo, litio o valproato, especialmente en la fase inicial de un episodio de la enfermedad
  • psicoterapia individual y familiar (incluidas la terapia de apoyo, la cognitiva y la conductual)
  • programas educativos especializados y, o de actividades estructuradas (por ejemplo, capacitación en habilidades sociales, capacitación vocacional o terapia del habla y del lenguaje)
  • grupos de autoayuda y de apoyo

Cómo prevenir la esquizofrenia:

Aún se desconocen las medidas preventivas para reducir la incidencia del trastorno. Sin embargo, la identificación e intervención precoces pueden mejorar la calidad de vida de los niños y adolescentes con esquizofrenia. Además, el tratamiento suele resultar más exitoso cuando los síntomas del primer episodio psicótico se tratan correcta y oportunamente. Se debe tener en cuenta que la continuidad del tratamiento es crucial para los adolescentes a quienes se le han recetado medicamentos para la esquizofrenia. Es posible también que deba modificarse la dosis y el tipo de medicamento periódicamente para mantener su eficacia. Consulte siempre al médico de su hijo adolescente para obtener más información.

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