La mayoría de las lesiones deportivas se producen por traumatismos menores que afectan a los músculos, los ligamentos o los tendones, entre las que se incluyen:
El tobillo es la articulación que con más frecuencia sufre un esguince o una distensión.
Los tres ligamentos comprometidos en las distensiones musculares y esguinces de tobillos incluyen los siguientes:

Los esguinces o distensiones musculares no son muy frecuentes en niños pequeños debido a que sus cartílagos de crecimiento (áreas de crecimiento del hueso situadas en los extremos de los huesos largos) son más débiles que los músculos o tendones, por lo que se ven, en cambio, expuestos a fracturas.
Una contusión o moretón es una lesión de las partes blandas producida por una fuerza contundente como por ejemplo, un puntapié, una caída o un golpe. El resultado inmediato será dolor, la hinchazón y el cambio de color.
Un esguince es una lesión en la que un ligamento se desgarra o se torsiona. Se producen con mayor frecuencia en los tobillos, las rodillas y las muñecas.
Una distensión muscular es una lesión en un músculo o tendón que suele producirse por un uso excesivo, fuerza o estiramiento.
El médico de su hijo adolescente determina el diagnóstico mediante un examen físico, durante el cual obtiene los antecedentes médicos completos del adolescente y averigua cómo se produjo la lesión.
Entre algunos de los procedimientos de diagnóstico, que también pueden ayudar a evaluar el problema, se pueden incluir los siguientes:
A continuación se enumeran los síntomas más comunes de un esguince o distensión muscular. Sin embargo, cada adolescente puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
Los síntomas de un esguince o una distensión muscular pueden parecerse a los de otros trastornos. Siempre consulte al médico de su hijo adolescente para obtener un diagnóstico.
El tratamiento específico para un esguince o una distensión muscular será determinado por el médico de su hijo adolescente basándose en lo siguiente:
El tratamiento inicial para un esguince o una distensión muscular incluye reposo, hielo, compresión (vendaje) y elevación (su sigla en inglés es R.I.C.E.). Otras opciones de tratamiento pueden incluir lo siguiente:
medicamentos como el ibuprofeno
restricciones de la actividad
Asegúrese de consultar con el médico de su hijo adolescente si existe una deformidad visible y prolongada en la región afectada o si un dolor fuerte impide que utilice el brazo, la pierna, la muñeca, el tobillo o la rodilla.
Según el Consejo de medicina deportiva y bienestar de la Academia estadounidense de pediatría (American Academy of Pediatrics Council on Sports Medicine and Fitness), los niños y adolescentes que participan regularmente en actividades deportivas pueden presentar daños microtraumáticos en los músculos, huesos o tendones que son sometidos a tensiones reiteradas y no tienen tiempo de curarse en forma natural. Este daño acumulativo se conoce como lesión por uso excesivo. La lesión se denomina microtraumatismo porque puede no aparecer en una radiografía, pero sí puede afectar la salud y el desarrollo general del niño o adolescente. Las lesiones por uso excesivo se clasifican en cuatro etapas:
La Academia estadounidense de pediatría (American Academy of Pediatrics) incluye lo siguiente en sus recomendaciones para prevenir las lesiones por uso excesivo en los atletas jóvenes:
Las contusiones, los esguinces o las distensiones musculares se curan bastante rápido en los niños y adolescentes. Es importante cumplir con las restricciones de actividad y programas de rehabilitación de elongación y fortalecimiento para prevenir una nueva lesión.
La mayoría de las lesiones deportivas se deben a una lesión por traumatismo o uso excesivo de músculos o articulaciones. Muchas pueden prevenirse con el entrenamiento y acondicionamiento adecuados y si se utilizan los elementos y el equipo protector adecuados.
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