Las quemaduras de primer grado afectan sólo la epidermis, o capa externa de la piel. El lugar de la quemadura duele, no presenta ampollas y tiene un aspecto enrojecido y seco. Un ejemplo sería una quemadura solar leve. No es frecuente que se produzca daño permanente de los tejidos y, generalmente, luego de la lesión, se produce un aumento o disminución de la coloración de la piel.

En la mayoría de los casos, las causas de las quemaduras de primer grado son las siguientes:
A continuación, se enumeran los signos y síntomas más comunes de una quemadura de primer grado. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos en forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
Los síntomas de una quemadura de primer grado pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas médicos. Siempre consulte al médico de su hijo para el diagnóstico.
El tratamiento específico para una quemadura de primer grado será determinado por el médico de su hijo basándose en lo siguiente:
Generalmente, las quemaduras de primer grado se curan por sí solas en menos de una semana. El tratamiento suele depender de la gravedad de la quemadura y puede incluir:
En general, no es necesario colocar apósitos sobre las quemaduras de primer grado. Consulte con el médico de su hijo sobre los tratamientos adicionales para las quemaduras de primer grado.
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