La tartamudez, también llamada balbuceo o habla no fluida, es un trastorno del habla. Es diferente de la repetición normal de palabras que los niños pueden exhibir cuando están aprendiendo a hablar. La tartamudez normal del desarrollo puede aparecer cuando el niño tiene entre 18 meses y 5 años de edad, y puede consistir en la repetición de palabras o frases, la pronunciación incorrecta u omisión de palabras o sonidos y el uso de algunas palabras difíciles de reconocer.
La tartamudez verdadera puede presentarse en un niño que padece determinados problemas del habla, propios del desarrollo normal, a quien se lo presiona para que hable mejor. El niño se vuelve entonces consciente de su desempeño y se esfuerza por hablar mejor, lo que en realidad empeora su forma de hablar.
Si bien cada niño es único y aprenderá a hablar cuando esté listo, a continuación se enumeran algunos de los tipos de habla característicos de la tartamudez verdadera:
La tartamudez normal del desarrollo y las dificultades del habla se presentan en alrededor del 90 por ciento de los niños, mientras que la tartamudez verdadera afecta sólo a aproximadamente el 1 por ciento y aparece con mayor frecuencia en los niños que en las niñas.
Generalmente, los problemas del habla normales del desarrollo mejoran en dos a tres meses aproximadamente, sin embargo, es posible que el niño pronuncie algunas palabras de manera incorrecta durante varios años. La tartamudez verdadera, en cambio, frecuentemente empeora en la edad adulta si no se la trata apropiadamente.
La causa mecánica exacta de la tartamudez aún no se comprende por completo, pero se cree que se trata de un trastorno hereditario.
Existen varios tipos de tartamudez, entre los que se incluyen los siguientes:
Además del examen físico y los antecedentes médicos completos, el diagnóstico de la tartamudez también pueden incluir lo siguiente:
Es importante recordar que cada niño desarrolla el habla sólo cuando está listo para hacerlo. Si su hijo manifiesta problemas del habla, consulte al médico y solicite una evaluación del niño. A continuación se enumeran algunas sugerencias que podrían resultar beneficiosas para ayudar con las dificultades normales del habla de su hijo y para evitar que desarrolle los problemas de la tartamudez verdadera:
El tratamiento específico para la tartamudez será determinado por el médico de su hijo basándose en lo siguiente:
El objetivo del tratamiento es concentrarse en volver a aprender a hablar o eliminar las formas incorrectas de hacerlo. Aunque no existe una cura para la tartamudez, una intervención precoz puede evitar que se convierta en un problema para toda la vida. Se recomienda efectuar una evaluación del habla y el lenguaje en los niños que evidencian tartamudez o esfuerzo asociado con el habla durante un período superior a seis meses. A veces se utilizan medicamentos y dispositivos electrónicos para tratar la tartamudez.
El médico de su hijo, junto con usted y el niño, serán los encargados de determinarlo. A continuación se enumeran algunos signos de advertencia que podrían indicar que un niño padece tartamudez verdadera, u otro problema del habla, y no tan sólo dificultades normales del desarrollo:
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