Según informan los Centros para la Prevención y el Control de las Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC), las enfermedades infantiles que pueden prevenirse mediante la aplicación de vacunas pronto habrán sido erradicadas completamente de los Estados Unidos. No obstante, aún existen algunos virus y bacterias activos que pueden provocar enfermedades graves. Es importante que las vacunas recomendadas se administren puntualmente a todos los niños, especialmente a los bebés y los niños más pequeños. En otros países, muchas de las enfermedades que pueden prevenirse mediante el uso de vacunas aún son frecuentes. Estas enfermedades podrían reaparecer en Estados Unidos debido a los viajes realizados a dichos países, en cuyo caso aumentaría, innecesariamente, la incidencia de diversas enfermedades y discapacidades, e incluso la tasa de mortalidad infantil.
Las vacunas comienzan a aplicarse a partir del nacimiento. La primera vacuna que se administra es la vacuna contra la hepatitis B. A continuación se presentan algunos datos relativos a la hepatitis B:
La vacuna contra la hepatitis B previene el contagio de esta enfermedad. La vacuna se administra a casi todos los recién nacidos. Antes de los 18 meses se administran dosis adicionales. Si los recién nacidos han estado expuestos a esta enfermedad antes, durante o después del parto, se les administra una dosis especial de inmunoglobulina contra la hepatitis B, junto con la vacuna, antes de transcurridas 12 horas desde el nacimiento. Las otras dos dosis de la vacuna también se administran antes de los 18 meses.
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