(Artroplastia total de cadera, Artroplastia de cadera, Reemplazo total de cadera, Reemplazo de cadera)
El reemplazo de cadera, llamado también artroplastia, es un procedimiento quirúrgico que reemplaza una cadera dañada con una prótesis (una articulación artificial). Esta cirugía se puede tener en cuenta después de una fractura de cadera (cuando se rompe el hueso) o para alguien que tenga artritis grave.
Diversos tipos de artritis pueden afectar la articulación de la cadera. La artrosis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones que afecta principalmente a adultos de mediana y avanzada edad, puede causar la desintegración del cartílago articular y del hueso adyacente en la cadera. La artritis reumatoide, que produce inflamación de la membrana sinovial y un exceso de líquido sinovial, puede causar dolor y rigidez. La artritis traumática, artritis producida por una lesión, puede causar daños en el cartílago articular de la cadera.
El objetivo de la cirugía de reemplazo de cadera es reemplazar las partes de la articulación de la cadera que han sido dañadas y aliviar el dolor que no se puede controlar por medio de otros tratamientos.
Un reemplazo de cadera tradicional incluye una incisión (corte) de unas 10 a 12 pulgadas de largo sobre la articulación de la cadera. Se están desarrollando nuevas técnicas que usan una o dos incisiones pequeñas para realizar el procedimiento, llamadas reemplazo de cadera con incisión mínima o reemplazo de cadera mínimamente invasivo. Sin embargo, el procedimiento mínimamente invasivo no es apropiado para todos los candidatos para el reemplazo de cadera. El médico decidirá cuál es el mejor procedimiento para cada persona, basándose en su situación individual.
Otros procedimientos relacionados que pueden utilizarse para diagnosticar trastornos de las articulaciones son radiografías, gammagrafía ósea, resonancia magnética nuclear (RMN), tomografía computarizada (TC), artroscopia, aspiración de articulación y artrografía. Consulte estos procedimientos para obtener información adicional.

Las articulaciones son áreas en las que se juntan dos o más huesos. La mayor parte de las articulaciones son móviles, por lo que permiten que los huesos puedan moverse. La articulación de la cadera es una enartrosis (articulación que une una cabeza y una cavidad). Este tipo de articulaciones permite realizar movimientos hacia atrás, hacia delante, de lado y de rotación. La cabeza de la articulación de la cadera es la cabeza del fémur (hueso del muslo), y la cavidad es un hueso de la pelvis con forma de taza que se denomina acetábulo.
La articulación de la cadera está compuesta por:
La cirugía de reemplazo de cadera es un tratamiento para el dolor y la discapacidad en la cadera. La enfermedad más frecuente que lleva a la necesidad de realizar una cirugía de reemplazo de cadera es la artrosis.
La artrosis se caracteriza por la pérdida del cartílago articular en la cadera. El daño al cartílago y a los huesos limita el movimiento y puede provocar dolor. Las personas con enfermedad degenerativa grave de las articulaciones pueden ser incapaces de realizar actividades normales que requieren doblarse al nivel de las caderas, como caminar o sentarse, porque son dolorosas.
Otras formas de artritis, tales como la artritis reumatoide y la artritis que resulta de una lesión en la cadera, también pueden provocar la degeneración de la articulación de la cadera.
Asimismo, el reemplazo de cadera es un método para tratar una fractura de cadera. Una fractura es un evento traumático que puede ser el resultado de una caída. El dolor que provoca una fractura es intenso y resulta difícil caminar o incluso mover la pierna.
Si los tratamientos médicos no resultan satisfactorios, la cirugía de reemplazo de cadera puede ser un tratamiento efectivo. Algunos tratamientos médicos para enfermedades articulares degenerativas pueden incluir, entre otros, los siguientes:
Su médico puede recomendarle una cirugía de reemplazo de cadera por otros motivos.
Al igual que con cualquier procedimiento quirúrgico, pueden surgir complicaciones. Algunas complicaciones posibles pueden incluir, entre otras, las siguientes:
El reemplazo de la articulación de la cadera puede aflojarse, desprenderse o no funcionar de la manera que se esperaba. Es posible que tenga que reemplazarse la articulación nuevamente en el futuro.
Pueden lesionarse los nervios o los vasos sanguíneos del área de la cirugía, lo que provocaría debilidad o entumecimiento. Es posible que la cirugía no logre aliviar el dolor en la articulación.
Es posible que existan otros riesgos dependiendo de su estado de salud específico. Recuerde consultar todas sus dudas con su médico antes del procedimiento.

El reemplazo de cadera requiere hospitalización. Los procedimientos pueden variar en función de su estado y las prácticas de su médico.
La cirugía de reemplazo de cadera puede realizarse mientras está dormido bajo anestesia general o consciente bajo anestesia raquídea. Si se emplea anestesia raquídea, no tendrá sensibilidad de la cintura hacia abajo. Su médico le explicará esto con anticipación.
En general, la cirugía de reemplazo de cadera sigue este proceso:
Después de la cirugía, lo trasladarán a la sala de recuperación donde permanecerá en observación. Una vez que la presión arterial, pulso y respiración estén estables y que usted esté alerta, lo llevarán a su habitación en el hospital. La cirugía de reemplazo de cadera generalmente requiere una hospitalización de varios días.
Es importante comenzar a mover la nueva articulación después de la cirugía. Un fisioterapeuta se reunirá con usted después de la cirugía para planificar un programa de ejercicios. El dolor se controlará con medicamentos, para que pueda participar en el ejercicio. Se le dará un plan de ejercicios para que siga en el hospital y cuando se le haya dado el alta.
Se le dará el alta para que regrese a su hogar o a un centro de rehabilitación. En cualquier caso, su médico dispondrá la continuación de la terapia física hasta que recupere la fuerza muscular y un buen rango de movimiento.
Una vez que esté en su hogar, es importante que mantenga el área quirúrgica limpia y seca. El médico le dará indicaciones precisas acerca de cómo bañarse. El médico retirará los puntos o las grapas quirúrgicas durante la consulta de seguimiento.
Tome un analgésico para el dolor, de acuerdo con las recomendaciones del médico. La aspirina u otros medicamentos contra el dolor pueden aumentar las probabilidades de hemorragias. Asegúrese de tomar sólo los medicamentos que su médico le haya recomendado.
Avise al médico ante cualquiera de los siguientes cuadros:
Puede seguir con su dieta normal, a menos que el médico le indique lo contrario.
No podrá conducir un automóvil hasta que su médico se lo permita. Pueden aplicarse otras restricciones de actividades. La recuperación completa de la cirugía puede llevar varios meses.
Es importante que evite caerse después de su cirugía de reemplazo de cadera, ya que las caídas pueden provocar daños en la nueva articulación. Su terapeuta puede recomendar dispositivos auxiliares (bastón o andador) para ayudarlo a caminar hasta que recobre la fuerza y el equilibrio.
Hacer ciertas modificaciones en el hogar pueden contribuir a la recuperación. Estas modificaciones incluyen, entre otras, las siguientes:
Es posible que el médico le brinde instrucciones adicionales o alternativas después del procedimiento, en función de su situación específica.
El contenido proveído aquí tiene un propósito informativo únicamente, y no está diseñado para diagnosticar o tratar un problema de salud o una enfermedad ni reemplazar el consejo médico que usted reciba de su médico. Por favor, consulte a su médico para aclarar cualquier pregunta o preocupación que usted pueda tener acerca del trastorno que padece.
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American Academy of Orthopaedic Surgeons (Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos)
American College of Rheumatology (Colegio Americano de la Reumatología)
Arthritis Foundation (La Fundación para la Artritis)
National Institutes of Health (NIH) (Institutos Nacionales de la Salud)
National Library of Medicine (Biblioteca Nacional de Medicina)