(Placa plana del abdomen, Radiografía abdominal)
Las radiografías utilizan rayos de energía electromagnética invisible para obtener imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa radiográfica. Las radiografías estándar se realizan por muchas razones, incluyendo el diagnóstico de tumores o lesiones óseas.
Las radiografías se realizan utilizando radiación externa para producir imágenes del cuerpo, sus órganos y otras estructuras internas con fines de diagnóstico. Los rayos X pasan a través de los tejidos del cuerpo hasta unas placas especialmente tratadas (parecidas a una película fotográfica) y se hace una foto tipo "negativo" (cuanto más sólida es la estructura, más blanca aparece en la placa).
Pueden realizarse radiografías del abdomen para evaluar la zona abdominal y detectar causas del dolor abdominal, para localizar objetos extraños tragados o para localizar una obstrucción o perforación en el abdomen.
Las radiografías abdominales pueden tomarse con el paciente en posición vertical (vista abdominal erecta), acostado horizontalmente y con la exposición realizada desde arriba del paciente (vista abdominal supina) o acostado horizontalmente con la exposición realizada desde el costado del paciente (vista lateral trasversal). Puede utilizarse la posición del paciente acostado hacia el lado izquierdo (vista decúbito lateral izquierdo) en pacientes que no pueden estar de pie.
Cuando se toman dos o más de estas vistas mientras se intenta localizar un punto de obstrucción intestinal o abdominal, la serie de imágenes se conoce como serie de detección de obstrucciones. La vista abdominal supina se conoce como placa radiográfica de riñones, uretra y vejiga (KUB, por su sigla en inglés) incluso si se examinan los órganos gastrointestinales (GI), ya que el estudio radiológico que se utiliza para examinar los riñones, los uréteres y la vejiga es muy parecido a la vista abdominal en posición supina.
Otros procedimientos relacionados que pueden utilizarse para diagnosticar problemas del abdomen son tomografía computarizada (TC) del abdomen, ultrasonido abdominal, angiografía abdominal o gammagrafías de órganos abdominales específicos como la vesícula biliar, el hígado o el páncreas. Consulte estos procedimientos para obtener información adicional.
Pueden realizarse radiografías del abdomen para diagnosticar las causas del dolor abdominal, como masas, perforaciones u obstrucciones. Las radiografías abdominales se pueden realizar antes de otros procedimientos que evalúan el tracto gastrointestinal (GI) o el tracto urinario, como tomografías abdominales y procedimientos renales.
Las radiografías abdominales proporcionan información básica sobre el tamaño, la forma y la posición de los órganos abdominales. Pueden ayudar a detectar la presencia de calcificaciones (piedras) en la vesícula biliar, los riñones o los uréteres. También se puede detectar la calcificación de la aorta con una radiografía abdominal.
Su médico puede recomendarle radiografías abdominales por otros motivos.
Es posible que desee preguntarle a su médico sobre la cantidad de radiación que se utiliza durante el procedimiento y los riesgos relacionados con su situación particular. Es una buena idea llevar un registro de su historial de exposición a la radiación, como exploraciones anteriores y otros tipos de exploraciones radiológicas, de forma tal que pueda informar a su médico. Los riesgos asociados con la exposición a la radiación pueden estar relacionados a la cantidad acumulativa de exámenes y/o tratamientos con rayos X durante un período de tiempo prolongado.
Si está embarazada o sospecha que puede estarlo, debe informárselo a su médico. La exposición a la radiación durante el embarazo puede provocar anomalías congénitas.
Es posible que existan otros riesgos dependiendo de su estado de salud específico. Recuerde consultar todas sus dudas con su médico antes del procedimiento.
Un estudio reciente de rayos X con bario del abdomen puede interferir con la precisión de las radiografías abdominales.
Las radiografías abdominales se pueden realizar de forma ambulatoria o como parte de su internación en un hospital. Los procedimientos pueden variar en función de su estado y de las prácticas de su médico.
Por lo general, las radiografías abdominales siguen este proceso:
Aunque el procedimiento radiológico en sí mismo no causa dolor, la manipulación de la parte del cuerpo que se está examinando podría producir cierta molestia o dolor, particularmente en el caso de tener una reciente lesión o procedimiento invasivo como una cirugía. El técnico radiólogo empleará todas las medidas posibles para que usted esté cómodo y finalizará el procedimiento cuanto antes para minimizar cualquier incomodidad o dolor.
Por lo general, no se requieren cuidados especiales después de radiografías abdominales. Sin embargo, es posible que el médico le brinde instrucciones adicionales o alternativas después del procedimiento, en función de su situación específica.
El contenido proveído aquí tiene un propósito informativo únicamente, y no está diseñado para diagnosticar o tratar un problema de salud o una enfermedad ni reemplazar el consejo médico que usted reciba de su médico. Por favor, consulte a su médico para aclarar cualquier pregunta o preocupación que usted pueda tener acerca del trastorno que padece.
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American Cancer Society (Asociación Americana del Cáncer)
American College of Gastroenterology (Colegio Americano de Gastroenterología)
National Cancer Institute (NCI) (Instituto Nacional del Cáncer)
National Institutes of Health (NIH) (Institutos Nacionales de la Salud)
National Library of Medicine (Biblioteca Nacional de Medicina)