(Talio de esfuerzo, talio de esfuerzo, imágenes nucleares cardíacas, gammagrafía con talio adenosina, gammagrafía con Cardiolite®)
La gammagrafía de perfusión miocárdica es un tipo de procedimiento de medicina nuclear. Esto significa que durante el procedimiento se utiliza una pequeña cantidad de sustancia radioactiva llamada radionúclido (radiofármaco o trazador radioactivo) para ayudar en el examen del tejido en estudio. Específicamente, la gammagrafía de perfusión miocárdica evalúa el funcionamiento del corazón y el flujo sanguíneo.
Un radionúclido es una sustancia radiactiva que se utiliza como "trazador", lo cual significa que viaja por el torrente sanguíneo y es captado (absorbido) por el tejido del músculo cardíaco sano. En la gammagrafía, las zonas en las que se ha absorbido el radionúclido aparecerán de manera diferente a las que no lo absorben (debido al menor flujo sanguíneo hacia el área o a un posible daño al tejido a causa de una disminución o bloqueo del flujo sanguíneo).
La gammagrafía de perfusión miocárdica de esfuerzo se utiliza para evaluar el flujo sanguíneo hacia el músculo cardíaco (miocardio) cuando se esfuerza con ejercicios o medicamentos, y para determinar qué zonas del miocardio reciben un menor flujo sanguíneo. Esto se realiza inyectando un radionúclido (talio o tecnetio) en una vena del brazo o de la mano.
Existen diferentes tipos de radionúclidos. Cuando se utiliza un tipo de radionúclido, las zonas del miocardio que tienen arterias total o parcialmente bloqueadas se verán en la gammagrafía como "puntos fríos", o "defectos", porque esas zonas no podrán captar el radionúclido en el miocardio. Otro tipo de radionúclido se adosa al calcio que se libera cuando se produce un ataque al corazón, por lo que se acumulará en las zonas de tejido cardíaco lesionado bajo la forma de "punto caliente" en la gammagrafía.
Hay dos tipos de gammagrafías de perfusión miocárdica de esfuerzo: una que se utiliza junto con ejercicio (gammagrafía de perfusión miocárdica de esfuerzo) y otra que se utiliza con medicamentos (gammagrafía de perfusión miocárdica farmacológica).
Otros procedimientos relacionados que se pueden usar para diagnosticar trastornos cardíacos incluyen: electrocardiogramas (ECG) de esfuerzo y en reposo, monitor Holter, ECG de señal promediada, cateterización cardíaca, radiografías de tórax, tomografía computarizada (TC) de tórax, ecocardiografía, estudios electrofisiológicos, imagen de resonancia magnética (IRM) del corazón, angiografía con radionúclidos y TC ultrarrápida. Consulte estos procedimientos para obtener información adicional.

La enfermedad de la arteria coronaria (CAD) es el estrechamiento de las arterias coronarias (los vasos sanguíneos que suministran oxígeno y nutrientes al músculo cardíaco) debido a una acumulación de materias grasas en las paredes de las arterias. Dicha acumulación hace que el interior de las arterias se estreche y se vuelva irregular, limitando el suministro de sangre rica en oxígeno al músculo cardíaco.
Para entender mejor cómo la enfermedad de la arteria coronaria afecta al corazón, a continuación se presenta un análisis de la anatomía y las funciones básicas del corazón.
El corazón es básicamente una bomba. El corazón está constituido por tejido muscular especializado, llamado miocardio. La principal función del corazón es bombear sangre a todo el cuerpo, para que los tejidos puedan recibir oxígeno y nutrientes, y para que las sustancias de desecho se eliminen.
Como toda bomba, el corazón requiere combustible para funcionar. El miocardio requiere oxígeno y nutrientes, como cualquier otro tejido del cuerpo. Sin embargo, la sangre que pasa por las cavidades del corazón solamente lo hace en su recorrido por el cuerpo: esta sangre no aporta oxígeno ni nutrientes al miocardio. El miocardio recibe oxígeno y nutrientes de las arterias coronarias, que están por fuera del corazón.

Cuando el tejido cardíaco no recibe una cantidad de sangre adecuada, no puede funcionar igual de bien. Si la cantidad de sangre al miocardio disminuye durante un tiempo, podría desarrollarse una afección llamada isquemia. La isquemia puede reducir la capacidad de bombeo del corazón, debido a que el músculo cardíaco está debilitado por la falta de alimento y oxígeno.
Por fortuna, existe la tecnología necesaria para restablecer el flujo sanguíneo a los tejidos del corazón cuando se diagnostica una obstrucción de las arterias coronarias. Uno de los procedimientos de diagnóstico que se utiliza para diagnosticar y evaluar la enfermedad de la arteria coronaria es la gammagrafía de perfusión miocárdica.
Entre las posibles indicaciones para realizar una gammagrafía de perfusión miocárdica de esfuerzo o farmacológica se encuentran las siguientes:
Su médico puede recomendarle una gammagrafía de perfusión miocárdica por otros motivos.
La parte de esfuerzo de la prueba puede ocasionar casos poco frecuentes de ritmos cardíacos irregulares, dolor de pecho o ataque al corazón por el esfuerzo del ejercicio.
La inyección del radionúclido puede causar una ligera molestia. Las reacciones alérgicas al radionúclido son poco frecuentes.
Si está embarazada o sospecha estarlo, debe informárselo a su médico debido al riesgo de lesionar al feto con la gammagrafía de perfusión miocárdica. La exposición a la radiación durante el embarazo puede provocar anomalías congénitas. Si está lactando o amamantando, debe informárselo a su médico debido al riesgo de contaminar la leche materna con el radionúclido.
Los pacientes con alergia o sensibilidad a medicamentos, colorante de contraste, yodo, mariscos, cinta adhesiva o al látex deben informárselo al médico.
Es posible que existan otros riesgos dependiendo de su estado de salud específico. Recuerde consultar todas sus dudas con su médico antes del procedimiento.
Algunos factores o estados pueden interferir con los resultados de la prueba o afectarlos. Estos incluyen, entre otros, los siguientes:
Una gammagrafía de perfusión miocárdica de esfuerzo puede realizarse de forma ambulatoria o como parte de su internación en un hospital. Los procedimientos pueden variar en función de su estado y de las prácticas de su médico.
Normalmente, la gammagrafía de perfusión miocárdica de esfuerzo sigue este proceso:

Debe moverse lentamente cuando se levante de la mesa de examinación para evitar marearse por haber estado acostada durante todo el procedimiento.
Se le indicará beber abundantes líquidos y vaciar la vejiga con regularidad durante las 24 a 48 horas posteriores al examen para ayudar a eliminar los restos de radionúclido del organismo.
Se controlará el lugar de la vía intravenosa para detectar signos de enrojecimiento o hinchazón. Si siente dolor u observa enrojecimiento y/o hinchazón en el lugar de la vía IV al volver a su casa luego del procedimiento, debe informar al médico, ya que esto podría ser un indicio de infección u otro tipo de reacción.
Es posible que su médico le brinde instrucciones adicionales o alternativas después del procedimiento, en función de su situación específica.
El contenido proveído aquí tiene un propósito informativo únicamente, y no está diseñado para diagnosticar o tratar un problema de salud o una enfermedad ni reemplazar el consejo médico que usted reciba de su médico. Por favor, consulte a su médico para aclarar cualquier pregunta o preocupación que usted pueda tener acerca del trastorno que padece.
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American College of Cardiology (Colegio Americano de la Cardiología)
American Heart Association (Asociación Americana del Corazón)
National Institutes of Health (NIH) (Institutos Nacionales de la Salud)
National Library of Medicine (Biblioteca Nacional de Medicina)