
La presión de la sangre, que la enfermera u otro profesional para el cuidado de la salud mide con un manguito de presión sanguínea y un estetoscopio, es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Cada vez que el corazón late, bombea sangre hacia las arterias, por lo que la presión de la sangre es más alta cuando el corazón se contrae. Una persona no se puede tomar la presión de la sangre a sí misma a no ser que tenga un aparato electrónico para medirla. Los monitores electrónicos de la presión de la sangre también pueden medir el ritmo cardiaco o pulso.
Al medir la presión de la sangre se registran dos cifras. La cifra de arriba, o presión sistólica, se refiere a la presión en el interior de la arteria cuando el corazón se contrae y bombea la sangre al cuerpo. La cifra debajo, o presión diastólica, se refiere a la presión en el interior de la arteria cuando el corazón está en reposo y se está llenando de sangre. Tanto la presión sistólica como la diastólica se miden en "mmHg" (milímetros de mercurio). Esta medida representa la altura que alcanza la columna de mercurio debido a la presión de la sangre.
La presión sanguínea alta, o hipertensión, directamente aumenta el riesgo de cardiopatía coronaria (ataque al corazón) y de accidente cerebrovascular (embolia cerebral). Cuando la presión sanguínea está alta, las arterias pueden oponer una mayor resistencia al flujo sanguíneo, con lo que al corazón le resulta más difícil hacer que la sangre circule.
El Instituto Nacional de Corazón, Pulmón y la Sangre (NHLBI) de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) ha establecido dos niveles de hipertensión para los adultos:
El NHLBI define la prehipertensión como:
Las pautas del NHLBI definen la presión de la sangre normal de la siguiente manera:
Estas cifras se deben usar solamente como una guía. Una única medición de presión sanguínea alta no significa necesariamente que exista algún problema. Su médico querrá ver varias mediciones de la presión sanguínea durante varios días o semanas antes de diagnosticarle hipertensión (presión sanguínea alta) e iniciar un tratamiento. Una persona que generalmente tiene la presión de la sangre por debajo de lo normal se puede considerar hipertensa con cifras de presión de la sangre menores de 140/90.
Un factor de riesgo es cualquier cosa que pueda aumentar las posibilidades de una persona de desarrollar la enfermedad. Puede ser una actividad como fumar, la dieta, su historia familiar, o muchas otras cosas. Diferentes enfermedades, incluyendo los cánceres, tienen factores de riesgo diferentes.
Aun cuando ciertos factores pueden aumentar los riesgos de una persona, éstos no necesariamente causan la enfermedad. Algunas personas con uno o más factores de riesgo nunca desarrollan la enfermedad, mientras otras la desarrollan sin tener factores de riesgo conocidos.
Pero, el saber sus factores de riesgo de cualquier enfermedad puede ayudarle a guiarle en la toma de las acciones apropiadas, incluyendo el cambio en la conducta y el ser monitorizado clínicamente para la enfermedad.
Casi la tercera parte de todos los estadounidenses sufre de hipertensión, aunque es particularmente frecuente en:
Lo siguiente puede contribuir al aumento de la presión de la sangre:
Muchas personas consiguen controlar su presión de la sangre alta:
Sin embargo, otras personas deben tomar medicamentos diariamente para controlar su hipertensión. Las personas hipertensas deben medir su presión de la sangre con frecuencia y estar bajo el cuidado de un médico.
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